Qué pasa, gente. Sí, he vuelto. Para quejarme. Que ya es hora y lo echaba de menos. Sin quejarme no soy persona.
Y ya que vengo a quejarme, lo haré a lo grande. No sé si os acordáis de que hace tiempo me quejé de Instagram -tal vez no, hace mil años que la subí-. Pues hoy vengo a quejarme de las redes asociales. Aunque bueno, más concretamente hoy es el turno de Facebook.
![]() |
| Esto no solo pasa en Instagram, sino en todas las redes sociales. Y es triste, muy triste. |
Hace un tiempo yo caí en las garras de Facebook. Yo era de esas pocas personas que, afortunadamente, no lo tenía. Pero qué remedio, terminé creándome una cuenta ahí y ya no hay dios que pueda escapar. Estúpido y sensual Candy Crush.
![]() |
| La triste sociedad actual. |
Me he dedicado a observar lo que ha ido ocurriendo durante varios meses. Yo me propuse no agregar a gente con la que no tengo contacto alguno o que simplemente conozco de vista, y así he ido haciendo. Hasta ahora he ido cumpliendo con mi propósito mientras recibía peticiones de amistad (aunque dicho así parece que reciba millones, pero no. Son solo unas pocas que me molestan).
Mi Facebook a ojos de la gran mayoría de usuarios habituales es una desolación total y corren pelotas de paja del oeste por el muro cada vez que lo ven -si es que lo ven-. Estoy segurísima. Pero, personalmente, lo prefiero así. Ahora bien, a mí me ha surgido una duda.
¿Qué nos lleva realmente a agregar gente al azar en una red social tan grande como lo es Facebook? No lo sé. Es que vamos, para mí es impensable ir agregando gente de mi entorno solo porque estudien en el mismo sitio que yo si no los conozco de nada, ni tampoco he cruzado siquiera un hola con ellos.
Estoy segura de que os acordáis de Tuenti, otra red social infernal más que yo acabé usando como álbum de fotos, porque para otra cosa no servía. Bueno, sí. Para reírte de los canis y de las chonis y sus fotos espejo. Eran auténticas obras de arte. Por desgracia, tales fotos se han trasladado a Instagram, solo que ahora adornadas con 3800 filtros y una frase filosófica debajo que no tiene ni pies ni cabeza. Muchísimo peor todavía. Y también estoy segura de que os acordaréis de que cuantos más amigos tenías en Tuenti, más popu eras. El objetivo era llegar a los 500+ (debe ser que a los programadores de Tuenti les cobraban los números y decidieron dejarlo así).
Actualmente y según mis observaciones, Facebook también funciona así. Cuantos más amigos tengas en Face, más molas. ¿Que tienes 1357 amigos de los cuales solo conoces a 25, y de esos 25 solamente hablas a 3? Da igual, tú molas y tienes mucho swag. Y es algo que me cabrea. Recientemente he recibido peticiones de amistad ahí de gente con la que no he hablado en mi puñetera vida, o que los habré visto de pasada en algún pasillo DEL COLEGIO (sí, del colegio, que acabé hace años). ¿Para qué? Os preguntaréis. Y yo también me lo pregunto. No sé cuál es su propósito, solo sé que ahí se pueden quedar esperando sentados si quieren que yo les acepte. Llamadme borde o asocial, pero a mí no me apetece que esa gente mire mis cosas de Facebook. (Ya ves tú, como si mi Facebook tuviera algo de interesante...).
Y vosotros, ¿qué opináis de este tipo de personas que pueblan las redes sociales?
![]() |
| Gente que necesita xat ia. |










